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​Detrás de cada imagen hay una vida entera

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Por: Dra. Kennly Garza Sánchez

Directora Ejecutiva del Consejo Nacional de la Persona Adulta Mayor (CONAPAM)

Una persona adulta mayor no es un chiste para redes sociales, un recurso decorativo ni un símbolo de fragilidad. Tiene derechos, y eso incluye el control absoluto sobre su propia imagen.

En Costa Rica, la Ley N.° 10.267 prohíbe cualquier comunicación o propaganda que degrade la dignidad, el honor o la imagen de las personas adultas mayores. Los criterios de la Oficina de Control de Propaganda son claros: no se vale asociar vejez con incapacidad, burlarse frente a la tecnología ni manipular la soledad para vender. Además, el Código Civil (art. 47) lo respalda con firmeza: la imagen de una persona no puede publicarse sin su autorización expresa.

Cambiemos la mirada en lo cotidiano

📱 En el celular

  • ❌ Grabar a una persona adulta mayor cuando se enreda con el uso de algún dispositivo, teléfono u otro y compartirlo con una intención de burla.
  • ✅ Pedirle permiso si quiere compartir una historia y consultar antes de publicar.

🏥 En la familia

  • ❌ Subir fotos en el hospital o en situaciones vulnerables sin su consentimiento.
  • ✅ Cuidar su privacidad y preguntar siempre: “¿Te gustaría que comparta esto?”

🗣️ En el trato diario

  • ❌ Llamar “abuelito, tito o mi viejo” a una persona que no es su familiar (infantilizar).
  • ✅ Tratarle con respeto y por su nombre: “don Carlos”, “doña María”.

📺 En la comunicación y publicidad

  • ❌ Mostrar a la persona mayor únicamente enferma, pasiva o sola.
  • ✅ Visibilizarla activa, trabajando, decidiendo y viviendo con autonomía.

Antes de subir una foto o un video a sus redes, a la página de una organización o en una campaña, hágase estas tres preguntas:

  1. ¿La persona cuya imagen se utiliza, dio su consentimiento libre e informado?
  2. ¿La imagen preserva su dignidad intacta?
  3. ¿Reproduce algún estereotipo edadista?

La autorización no se presume. No se delega por costumbre en la familia ni en el centro de cuido, y puede retirarse en cualquier momento.

Desde CONAPAM llamamos a medios, agencias, instituciones y a toda la ciudadanía a erradicar el edadismo: sin consentimiento no hay imagen, y sin dignidad no hay mensaje.

Si identifica publicidad o contenidos que degraden a las personas adultas mayores, puede reportarlo ante la Oficina de Control de Propaganda.

Su imagen, su derecho, su decisión.